viernes, 11 de mayo de 2012


El grafiti es más que una experiencia visual, es también una experiencia temporal y espacial. Existe un conjunto de condiciones :lugar, momento, influencia social, acontecimientos políticos y culturales, acontecimientos personales, que coinciden en un momento en el tiempo y que definen aquello que el arte urbano transmitirá al espectador. Este conjunto de condiciones, que no se observan explícitamente, se esconden detrás de un grafiti y son plasmadas espontáneamente mediante un espray o rotulador sobre una pared, muro o semejante y a través del uso de letras, palabras o dibujo.
Las percepciones de los espectadores, su comprensión sobre lo que está ahora ante ellos, están estrechamente ligadas con su conocimiento y con la experiencia del área, de los individuos, de las culturas y de las subculturas de estas áreas.
La importancia de la expresión popular visual gráfica, cobra sentido en relación a la franja etárea que representa, trasmitiendo una realidad que representa un tiempo y espacio social particular.